Lunes, 31 Agosto 2015

LA POLÍTICA LAGUNERA SE DUERME

 
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CP Editorial _

La política lagunera se duerme

Expediente X en San Cristóbal de La Laguna; un virus deja operativos tan sólo a tres o cuatro políticos del consistorio.

 

Canarias Plural © Juanca Romero H.

meridiano

Atrás quedaron los agitados días en los que las correrías de candidatos y lacayos por las calles laguneras se convirtieron en típica postal. Aquellas promesas y sonrisas a los vecinos, se ensombrecieron inmediatamente después de las elecciones, pasando al intencionado ostracismo. Ya no se prometen cosas, ahora el séquito parlanchín no se pasea por las calles del municipio ofreciendo soluciones a las interminables problemáticas que cada vecino sufre y padece.

Y si me lo permite amigo lector, le hago conocedor de mi diagnóstico sobre este extraño expediente X al que podemos llamar “¿Ande están estos políticos?”.

Comencemos por Coalición Canaria (CC), ese partido que llevó en su día al actual presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo a la alcaldía y que a fuerza de no encontrar a nadie más manejable, lanzó al “estrellato” a José Alberto Díaz como candidato a la alcaldía del municipio. Y lo logró, aunque para llegar hasta la pública poltrona haya sacrificado un buen puñado de concejales y haya puesto el nivel de votantes de su partido, en las cotas más bajas que se recuerda en muchos años. Ahora San Cristóbal de La Laguna puede presumir de tener un alcalde del que casi nadie sabe su nombre, y al que le van más las reuniones de despacho, que dar la cara ante las acuciantes necesidades del municipio.  Pregunté: ¿sabe usted quien es el alcalde? – ¡pues no sé, uno ahí!

Y el Partido Socialista (PSOE), ese eterno convidado de piedra, la novia que aún siendo guapa, siempre tiene que casarse con el feo del barrio por cosas de los intereses de familia. Patricia Hernández le dijo a Javier Abreu: -“Tú a pactar con los de las verbenas y excursiones de abuelos”, y así lo hizo, agachando la cabeza y sabedor de estar haciendo algo que no le apetece. Abreu quería ser alcalde, pero el pueblo no le respaldó con solvencia y su propio partido se lo impidió a pesar de que había fórmulas democráticas para lograrlo. El PSOE gana enteros en la segunda línea de salida, y desde esa posición, las curvas se ven con mejor perspectiva política.

El Partido Popular lagunero (PP) nunca ha estado ni se le ha esperado. En el municipio hay cotos de caza que muy pocos pisan y que huelen a naftalina desde que los tiempos son tiempos y aún no se veía el color en nuestros televisores. Al ínclito Antonio Alarcó las cuentas no le salieron con precisión de cirujano y se metió el batacazo del milenio en una ciudad que no le reconoce, y vistos los resultados, tampoco le quiere.

Y si hay un partido que me desconcierta es UPyD, que comandado por el amigo Antonio de la Guardia, continúa en el empeño de sobrevivir a la muerte clínica diagnosticada desde Madrid. Y es que las soluciones no deben plantearse solo en época electoral, ni las críticas hacerlas públicas cuando son otros los que gana.

Y son más las formaciones políticas que conforman el espectro lagunero, algunas de ellas con tufos de antiguas mañas y otras enclavadas en la normal inexperiencia… de todo debe haber en la viña política. Pero no quiero acabar estar líneas sin hablar de ese extraño conjunto de formaciones políticas que arrastrados por los vientos dominantes en otros puntos del estado español, hicieron piña -no muy bien avenida por cierto- para ganar la alcaldía. Durante la precampaña se escuchaba por las calles laguneras gritos de rebeldía y “tambores perrofláuticos”. El sembrado de promesas innovadoras y exterminadoras de despilfarros y “fiestorros” ostentosos, ahora ha quedado en nada. ¿Dónde están?, pues dentro de la casa consistorial, con la medallita de concejal al cuello y el sueldito público ingresado en cuenta a final de mes.

Por las calles laguneras ahora no suenan ni las flautas ni los perros ladran.

Y mientras propios y extraños ocupan el salón de plenos, los ciudadanos continúan con su día a día, viendo un municipio ensombrecido, con calles sin arreglar, otras con las obras abandonadas en mitad de su ejecución… de la vuelta del mercado a la Plaza del Adelantado ni hablemos. La Laguna no solo es la Calle de la Carrera o Herradores. La Laguna es La Punta, Tejina, Valle Guerra, Los Baldíos o los caseríos de Anaga.  ¡Despiértense, carajo!, y a ponerse las pilas.

Modificado por última vez en Lunes, 31 Agosto 2015 11:24